¿Así que fabricas maquinas para manejar gotas? ¿Cómo haces eso y porque lo quieres hacer?
Estamos trabajando en una técnica para mover, partir, y mezclar gotas. Empezamos agregando partículas magnéticas muy pequeñas a las gotas. Cuando se mueve un imán cerca de una gota con partículas, las partículas magnéticas transmiten la fuerza de atracción del imán a la gota, y entonces la gota se mueve. Separando dos imanes es posible partir una gota en dos, o juntar dos gotas en una. Y esto para qué sirve? En nuestro grupo de laboratorio, esperamos que a partir de esta tecnología se puedan construir sistemas para hacer análisis clínicos con sólo una gota de fluídos biológicos, tales como saliva, orina, plasma, o sangre. Un sistema capaz de hacer esto tiene que poder realizar dos funciones: primero, poder transportar, mezclar, o dividir las gotas de fluídos, y segundo, incorporar técnicas de detección de sustancias en las gotas de fluídos biológicos, tales como azúcar, o proteínas. Una técnica que ya hemos probado es la medición electroquímica de glucosa y dopamina en las gotas, y esperamos desarrollar otras en el futuro.
Antes estudiabas ingeniería electrónica y ahora trabajas con cosas biológicas. ¿Fue difícil empezar a trabajar con cosas tan diferentes?
La facultad de ingeniería electrónica me ha servido de base de conocimientos, y también como entrenamiento técnico e intelectual. Cuando me gradué en Argentina, allá por los años noventa, había mucha gente preparada y muy pocas oportunidades de trabajo. Por eso cambié de área de trabajo varias veces desde que me gradué como ingeniera en electrónica. En Argentina trabajé como profesora, como ingeniera de mantenimiento, implementando normas de calidad, y en gestión de proyectos de tecnología. En cada caso tuve que aprender el oficio desde cero. Luego gané una beca para hacer un máster en Economía Industrial en España. Ese fue otro cambio grande, en mi idioma nativo, pero con conceptos, lenguaje y estructuras de razonamiento diferentes. En ese sentido Bioingeniería está más cerca de mi formación original, ha sido como volver a mis raíces técnicas, y cerca de algo que siempre me fascinó, la medicina.
¿Fue difícil empezar a estudiar en otro país donde no hablan español y que esta tan lejos de tu familia?
Bueno, en realidad vine a este país para estar con mi marido, y nuestra niña, y soy muy feliz con ellos. Ellos son mi fuente de fortaleza y energía. A pesar de haber estudiado inglés durante muchos años en Argentina, sí fue un poco difícil al principio, y tuve que dedicarle a los cursos muchas más horas de las que normalmente dedica una persona cuyo idioma nativo es el inglés. El inglés de la vida real es distinto al de los cursos de inglés, los profesores hablan con acentos diferentes y a gran velocidad, lo que suma a que tuve que aprender una cantidad de vocabulario especifico para cada curso (fisiología, materiales, matemática, etc.).
¿Porque quisiste seguir estudiando después de tanta escuela?
¿Tanta? Bueno, también estuve trabajando varios años antes de volver a la estudiar. Supongo que me la paso bien estudiando, más allá del estrés que viene con los exámenes y presentaciones de trabajos. Para mí aprender nuevas cosas es una forma de progresar y crecer.
¿No es muy difícil obtener un doctorado? ¿Tienes tiempo de hacer otras cosas aparte de ciencia?
Sí es difícil ... pero quizás tan difícil como cualquier otra de las tantas otras cosas a las que tienen que enfrentares en la vida todas las personas. Cualquier cosa valiosa que se quiere lograr requiere tiempo, paciencia, dedicación, sacrificios, y esfuerzo. Con respecto al tiempo, bueno, no me sobra mucho, y cada minuto que no dedico al doctorado es para mi familia. No creo que hayan muchos estudiantes que cocinen la noche anterior a los exámenes ....
¿Que quieres hacer después del doctorado?
Me gustaría hacer un posdoctorado, y luego seguir trabajando en investigación y enseñando. Creo que me gustaría trabajar en temas en lo posible, más cercanos a la medicina.
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